Cómo cumplir tus objetivos e intenciones de forma (más) fácil

Como ya comenté en otro artículo, no me parece adecuado hacer un listado de todos los propósitos de 2014 ya que un año es un periodo de tiempo demasiado largo para plantearme exactamente qué quiero y qué no quiero hacer. Por ese motivo, hace unos días comentaba mis próximas intenciones para este 2014 empezando por algunas más o menos sencillas que quiero cumplir estos primeros meses. A partir de ahí, seguiré trabajando con más objetivos que iré comentando de vez en cuando en el blog. En este artículo me gustaría comentar cómo voy a hacerlo para cumplirlos.

Mis próximas intenciones para este 2014

Conocerse a uno mismo

Primero debes conocerte

Por supuesto, lo primero que debemos hacer para definir y cumplir nuestros objetivos es conocernos. Si no nos conocemos lo suficiente, pueden pasar tres cosas principales:

  • Que definamos unos objetivos que no estén de acuerdo con lo que realmente queremos: si no nos conocemos, los objetivos que escojamos pueden estar condicionados por lo que creemos que queremos en vez de lo que realmente estamos anhelando.
  • Que definamos unos objetivos que no podemos cumplir: Para definir los objetivos está muy bien saber dónde queremos llegar, pero debemos saber antes dónde estamos. Si definimos un objetivos demasiado largo y difícil, es probable que nunca lleguemos a cumplirlo. Por lo tanto, es importante que lo detectemos a tiempo y cojamos ese objetivo y lo troceemos en varios objetivos más pequeños que sí podamos cumplir.
  • Que no definamos objetivos: si creemos conocernos pero realmente no es así, quizá estemos cogiendo objetivos e intenciones de terceras personas que no se corresponden directamente con lo que a nosotros nos gustaría. Es importante saberlo detectar y saber si realmente estamos de acuerdo con esos objetivos.

Es por este motivo que lo primero en qué me he estado enfocando este mes de enero ha sido en conocerme todavía mejor. Estoy dedicando algunas horas a la semana a reflexionar sobre mi forma de ser, mis necesidades y revisando mi visión de la vida y mi misión personal. En este proceso también estoy incorporando hábitos en mi rutina diaria, hábitos que me permitan incorporar esta reflexión y visualización cada día de mi vida. Os lo contaré en un artículo en pocas semanas.

Traza un plan acorde a tu forma de ser

Si tenemos claro cómo somos, podremos trazar planes de forma correcta. Muchas veces cuando hablamos de objetivos se dice que es importante trazar un plan con unas metas, es decir, con unas fechas concretas dónde debemos haber llegado a cierta parte del objetivo. Esto tiene cierta lógica y es práctico para algunas personas, pero no siempre debe ser así.

Algunas personas no trabajan tan bien bajo presión, por lo que este tipo de metas pueden agobiarles. En esos casos es mejor tener un pequeño plan definido del proceso y tener una rutina (diaria, semanal o mensual, según las necesidades) que nos permita revisar dicho plan. Si no tenemos fechas límite ni condiciones establecidas, es importante que vayamos revisando nuestros objetivos e intenciones para comprobar que estamos avanzando al ritmo que deseamos.

Sea como sea, es importante tener trazado un plan. Ese plan podrá ser más o menos flexible según tu forma de ser y como te vaya mejor trabajar, pero tener un plan te permitirá saber si estás avanzando hacia tus objetivos o deberías replantearlos para conseguir llegar a ellos. Verás que todo lo que te plantees conseguir va a ser posible.

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Es importante trazar un buen plan para no estresarse

No te estreses

Uno de los problemas más típicos de las personas que fijan objetivos es el estrés. El tenía que empezar a hacer deporte y todavía no lo he hecho o sigo comiendo tan mal como el año pasado pueden suponer un nivel de estrés inviable para muchas personas. Si defines tus objetivos, tanto si es con un plan estricto como si no, es importante que no te estreses si quieres llegarlos a cumplir.

Habitualmente los objetivos que nos fijamos son cosas que queremos conseguir, ya sea a nivel material, emocional, social, etc. En todos estos casos, estresarse solamente hará que en algún momento decidamos dejar de lado ese objetivo para definir otro y fijarnos en otro. Si hemos escogido un objetivo como propio, estresarse y acabar dejándolo de lado es lo peor que podemos hacer.

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Lo conseguirás

¡Claro que sí! Si te conoces, has trazado un plan según tu forma de ser y aprendes a no estresarte verás que puedes conseguir cualquier cosa que te propongas (o casi). Sigue el plan y ve avanzando poco a poco y te irás acercando a tu objetivo. Si lo ves demasiado lejos, replantéate la situación: quizá deberías trocear el objetivo en mucha más partes para que puedas ir llegando a ellos de forma más frecuente, algo que puede motivarte a llegar al objetivo final.

Recuerda que debes tener muy clara la diferencia entre urgente e importante: normalmente los objetivos personales no son urgentes, pero en mayor o menor medida son importantes, así que tenlos en cuenta en tu día a día para seguir avanzando hacia ellos. Sin prisa pero sin pausa.

¿Cuál es la diferencia entre urgente e importante? Tener claras las prioridades

Imágenes | Jeezny, thornypup

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