Nueve desintoxicaciones a adicciones comunes que pueden salvarte la vida

Soy adicto a leer, que no te quepa ninguna duda. Leo una gran cantidad de artículos que llegan a mi Twitter por gente increíble que comparte cosas muy interesantes. Hace ya algún tiempo leí el artículo 9 desintoxicaciones a adicciones comunes que pueden salvarte la vida de Roberto Sánchez de Escucha tu cuerpo y me pareció muy interesante, así que hoy me he decidido a comentarlo en esta sección que publico cada lunes en mi blog.

Roberto comenta en su blog distintas cosas de las que acostumbramos a abusar a menudo y me sentí identificado, en algunos de forma positiva (no estoy abusando), en otros de forma negativa (quizá esté abusando un poquitín…).

Adicción a la televisión

Pasar mucho tiempo delante del televisor, el ordenador, el móvil…

Pasar mucho tiempo con mucha frecuencia delante del televisor, el ordenador, el móvil, etc., sobre todo a cambio de menos horas de sueño. Ya sabes que no soy muy amigo de los números y las monitorizaciones, pero esta vez pueden servirte de gran ayuda. Sé sincero contigo mismo y pregúntate cuánto de todo el tiempo que pasas enganchado a esas pantallas es realmente necesario o fructífero y a qué hora sueles hacerlo. De ese tiempo, quédate sólo con el que realmente es productivo. Estoy convencido de que a partir de ahora ya no tendrás excusas para decir “no tengo tiempo” o “me faltan horas para dormir”.

La verdad es que normalmente me voy a la cama temprano, me gusta dormir bien y necesito mis horas de sueño para estar activo y ser productivo. Sin embargo, sí que es verdad que paso demasiados horas con el ordenador y en algunos casos eso supone irme a la cama un poco más tarde de lo que debería. ¡Primera cosa a cambiar!

Evaluarte a ti mismo constantemente mirándote al especjo

Hablando de monitorizar, evaluarte a ti mismo constantemente mirándote al espejo, pesándote todos los días, contando las calorías que comes y que quemas, controlando al minuto tus pulsaciones, etc. Tú no eres todos esos números y puedo asegurarte que no representan ni tienen ninguna relación directa con tu salud. Con escuchar tu cuerpo tienes suficiente.

Totalmente de acuerdo. Yo no soy así, no me evalúo constantemente y odiaría ir contando todas las calorías que como y quemo. En este caso creo que sé como estoy y como quiero estar y me gusta como lo hago.

Exceso de información

Mantenerte permanentemente informado y conectado

Mantenerte permanentemente informado y conectado. No es ninguna novedad; estamos infoxicados. ¿De verdad crees que es necesario y útil estar al tanto de todas las noticias, novedades, sucesos, etc.? ¿Hace falta que revises el periódico, el email, el feed y los diarios deportivos cada dos horas y veas las tres ediciones del telediario? ¿Tantas cosas nuevas pasan en tan poco tiempo? ¿Y tanto afectan realmente a tu vida? Piensa en ello.

Cada vez controlo más mi interacción con las redes sociales, intento dejarla o bien en momentos muy concretos de mi día productivo, o bien en momentos dónde lo que me apetece es relajarme leyendo a mis amigos sociales.

No leo el periódico (cada vez me interesa menos la actualidad, no afecta a mi vida) y desde la desaparición de Google Reader cada vez tengo más abandonado mi feedly (y si no fuera por las necesidades de mi trabajo en Difoosion, quizá ni lo utilizaría…).

En este caso quizá debería asignarme un mejora lentamente, pero estoy en ello.

Estar siempre haciendo cosas

Estar siempre haciendo cosas. O lo que es lo mismo, no saber no hacer nada. Éste es probablemente una de los hábitos que tienes más arraigados y de los que más te va a costar desintoxicarte, ya que desde niño te enseñaron que el tiempo hay que aprovecharlo al máximo y que quien no hace nada es un gandul. De esta adicción se deriva otra: hacer mil cosas a la vez, lo que generalmente resulta en hacerlas todas mal. Mejor hacer una y hacerla bien.

Definitivamente, este es mi punto débil. Me paso el día haciendo cosas, sea lo que sea, pero hago algo. Intento avanzar mis tareas, gestionar mis responsabilidades, mejorar mi formación… hora sí, hora también estoy trabajando. Es lo que tiene cuando tu trabajo te apasiona, ¿no?

No acostumbro a hacer mil cosas a la vez, intento hacerlas una detrás de otra, pero sí debo mejorar mi tiempo de ocio, buscando cosas externas al trabajo que también disfrute.

Piensa, pero luego actua

Pensar todo el tiempo

Pensar todo el tiempo. Sí, “somos adictos a pensar”, como dice Eckhart Tolle. Sin embargo tu mente no eres tú, sino simplemente una herramienta que está a tu disposición cuando la necesitas. Date cuenta de que la mayoría del tiempo que pasas pensando lo haces en algo que no está sucediendo ni aquí ni ahora, sino más bien en el pasado o en el futuro y en otro lugar. Tu cuerpo y tu mente están en momentos y lugares separados. De vez en cuando deja de pensar, sincronízalos y fluye. Por otro lado, seguro que más de una vez le das mil vueltas a las cosas, aunque tengas una vocecita que te sopla la solución desde el primer momento mientras sospechas que está en lo cierto. Se llama intuición, algo mucho más potente que tu pensamiento. Escúchala y dale una oportunidad; tal vez te lleves una sorpresa.

Ese no creo que sea mi caso. Claro que pienso, ¡claro que pienso mucho! Pero no acostumbro a dar mil vueltas a las cosas, más bien soy de decisiones conscientes pero rápidas. A veces demasiado rápidas, pero prefiero eso a darle mil vueltas a todo. Pensar está muy bien, pero debemos actuar para llevar las cosas a buen puerto (en ese caso me falta mejorar, pero voy por el buen camino).

Hacer cosas que no quieres hacer para que los demás te aprueben o te quieran

Hacer cosas que no quieres hacer para que los demás te aprueben o te quieran. Otra conducta que te inculcaron cuando te convencieron de que “si no te portas bien, mamá no te querrá”. Pues no, no tienes ningún motivo para hacer cosas que no quieres hacer, y mucho menos esperando la aprobación de los demás. Quien te quiere de verdad, quien te respeta y te acepta, lo hace hagas lo que hagas. Quien no, lo hace hagas lo que hagas.

Nada que decir, en este caso pocas veces he hecho algo para que alguien me apruebe o me quiera. Evidentemente quiero darlo todo por mi pareja, mi familia y mis amigos, pero eso no significa hacer cosas por el simple hecho de que te aprueben o te quieran. Cada uno es como es, y me encanta como soy.

No comas tanto, no lo necesitas

Comer como si fuera el único placer de la vida

Comer como si fuera el único placer de la vida. Cuando las cosas no te van bien, cuando estás a disgusto o preocupado por algo, puede que lo primero que hagas sea comer algo compulsivamente, enmascarando algo que no te gusta con algo que te gusta mucho, que es comer -como es natural. Comer es un placer, pero no el único placer. En vez de usar la comida como parche, deja de hacer lo que no quieres hacer y disfruta de tu tiempo haciendo algo que te apasione. Entonces te olvidarás de la comida.

Otro punto del que puedo estar orgulloso: nada de comer cuando no tengo hambre. Para mi comer es un placer, pero ese placer se multiplica por diez cuando comes con hambre y con ganas de comer. Comer no soluciona tus problemas.

Culpabilizarte y auto-matratarte

Culpabilizarte y auto-maltratarte. ¿Cuántas veces te dices aquello de “soy un inútil”, “es culpa mí”, “todo me pasa a mí” o “nada me va a salir bien”? Ten cuidado; si te lo dices demasiadas veces acabarás creyéndotelo. Mejor mímate un poco.

Todos decimos un ¡qué tonto soy! de vez en cuando, cuando hacemos algo que no deberíamos haber hecho o cuando nos pasamos horas buscando la solución a un problema que se podía resolver en dos minutos. Pero vaya, de ahí a creérmelo no.

Es importante salir de la zona de confort

Quedarte espachurrado en tu zona de confort

Quedarte espachurrado en tu zona de confort. A pesar de sentir que estás donde no quieres estar y de pasarlo mal por ello, lo prefieres antes de enfrentarte al miedo de salir de tu jaula y explorar territorios desconocidos. Sin embargo, si no estás contento con lo que te rodea y quieres cambiarlo, ¿crees que lo conseguirás si no eres tú el que cambia algo? Sal de tu incómoda comodidad.

La verdad es que no tengo clara cual es mi zona de confort, intento salir de ella constantemente y me gusta lo que hago y como lo hago. ¿Que debería hacer más cosas a las que no estoy acostumbrado? ¡Seguro! Pero disfruto haciendo lo que hago y cada día que pasa avanzo un poco más hacía mis objetivos.

Eso es todo sobre el artículo de Roberto Sánchez. Ya que estamos, os recomiendo el libro titulado Una vida sencilla, dónde Roberto trata sobre minimalismo en estado puro.

Imágenes | Thomas_Stone, aeter, xJason.Rogersx, Pabo76, Métatron Sarpanim

Posted in Desarrollo personal and tagged .