No caigas dos veces seguidas: si tienes un hábito, no dejes de hacerlo más de una vez

Los hábitos forman parte de nuestra rutina, que es de vital importancia. Si rompemos los hábitos en más de una ocasión seguida, podemos darlos por perdidos a no ser que tengamos una fuerza de voluntad enorme. Por lo tanto, como recomendación, nunca debemos saltarnos un hábito dos o más veces, ya que luego nos costará muchísimo más volver a empezar.

No romper el hábito de escribir (ni cualquier otro hábito bueno)

La importancia de la rutina

Como sabéis, doy mucha importancia a la rutina. Me gusta tener una rutina fijada que me permita saber qué hacer en cada momento y con la que pueda sentirme a gusto haciendo lo que deseo. Evidentemente, la rutina está para romperla cuando queramos, pero tenerla nos permite tener las cosas mucho más claras.

La importancia de la rutina… y de saberla romper cuando queramos

Los hábitos forman parte de la rutina

No he hablado mucho de hábitos en el blog, pero todo el mundo tiene claro qué son los hábitos: acciones recurrentes que hacemos de forma más o menos habitual y que, en general, no nos suponen un problema llevarlas a cabo, ya que ya estamos acostumbrados a ellas. Ejemplos de hábitos sencillos y cotidianos son ducharse después de levantares, lavarse los dientes o salir a tomar algo el viernes por la noche.

Cada uno tiene sus hábitos, pueden ser muy frecuentes (diarios) o cosas que hacemos una vez el mes, pero son cosas que tenemos interioridades en nuestra forma de hacer y que no requieren un esfuerzo especial.

No rompas nunca tus hábitos

Aquellos que te sean beneficiosos, claro está. Si quieres mantener un hábito, es muy importante que lo mantengas siempre, con la periodicidad que tengas fijada. Si en algún momento queremos hacer una excepción, si no queremos perder el hábito, nunca deberíamos dejar de hacerlo más de una vez seguida. Por ejemplo:

  • Si sales a correr tres veces a la semana y por algún motivo el lunes no puedes, oblígate a salir el miércoles sin ningún tipo de excepción.
  • Si te lavas los dientes cada noche, si un día no puedes, al día siguiente no hay excusa posible.
  • Si haces la revisión diaria y un día no puedes, asegúrate de hacerla al día siguiente de forma inamovible.

Con el blogging pasa lo mismo

Seguramente nadie se dio cuenta, pero el lunes no publiqué ningún artículo. No lo hice por error, lo hice de forma totalmente meditada: no tenía nada que estuviera suficientemente preparado como para poderse publicar, y estando de vacaciones no quería romperlas para dedicarme a escribir para el blog.

Evidentemente, lo hice sabiendo que para hoy miércoles escribiría el siguiente artículo, así que podría mantener la rutina de publicar tres veces a la semana. Sé que los próximos días van a ser más difíciles (especialmente porque tengo que escribir mucho para volver a coger el ritmo de publicación programada), pero sé que habiéndome saltado el hábito solamente una vez todavía no lo he perdido.

Pero tendré cuidado: si me lo saltara más veces en los próximos días, sería muy, muy fácil desacostumbrarse y dejarlo de lado.

Imagen | Laura Agustí

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