No romper el hábito de escribir (ni cualquier otro hábito bueno)

No caigas dos veces seguidas: si tienes un hábito, no dejes de hacerlo más de una vez

Los hábitos son acciones recurrentes que hacemos de forma más o menos habitual y que, en general, no nos suponen un problema llevarlas a cabo, ya que ya estamos acostumbrados a ellas. Forman parte de nuestra rutina, que es de vital importancia. Si rompemos los hábitos en más de una ocasión seguida, podemos darlos por perdidos. Por lo tanto, como recomendación, nunca debemos saltarnos un hábito dos o más veces, ya que luego nos costará muchísimo más volver a empezar.

Detalles con otras personas

La importancia de los detalles que tenemos con otras personas

Una parte muy importante de nuestras vidas son las relaciones con el resto de personas. Una de las cosas que más me sorprende de algunas personas es que nunca, o casi nunca, dicen gracias. En muchas ocasiones habrá personas que harán cosas para facilitarnos la vida, y otras muchas veces seremos nosotros quién haremos algún favor a los demás. Ser capaz de agradecer eso es lo mínimo que podemos hacer para relacionarnos bien con los que nos rodean.

Saber estar con uno mismo

La reflexión consciente puede cambiarte la vida

La reflexión consciente, el hecho de saber en cada momento en qué estamos pensando, es algo que puede ayudarnos muchísimo en nuestras vidas, ya que nos permite definir mejor nuestros objetivos y saber qué debemos hacer. Cuando reflexionamos pensamos sobre nosotros, o eso deberíamos. En nuestros problemas, en nuestras alegrías, en las cosas y en las personas que nos rodean… En un momento dado, hay muchas cosas que pueden pasarnos por la cabeza.

El vínculo emocional entre personas

La importancia del vínculo emocional con las personas

En la vida tenemos muchas relaciones, algunas de ellas con buenos amigos, con nuestra pareja, conocidos, compañeros de trabajo o de Universidad… En todas ellas establecemos un vínculo emocional con esas personas, de forma que nuestra relación con ellas puede ser más o menos profunda. La vida humana se basa en las relaciones entre personas: a lo largo de nuestras vidas conocemos a muchísima gente. Cualquier relación nos ayuda a vivir, a ser nosotros mismos y a crecer como personas.

Relaciones que aportan valor

A veces tenemos que decir no a algunas relaciones que no nos convienen

En la vida nos relacionamos mucho. A lo largo de un día en el trabajo o en la universidad podemos hablar con decenas de personas distintas, y a lo largo de los meses son centenares las personas con las que hemos tenido algún tipo de relación. Desde el dependiente de la tienda de ropa hasta la jefa del banco dónde hemos pedido financiación, pasando evidentemente por nuestra familia y amigos, con todos ellos nos hemos relacionado de algún modo u otro.

Recuperar la concentración

Cuando no conseguimos concentrarnos y el estrés entra en nuestras vidas

En la vida hay momentos en los que uno no puede concentrarse. A veces no sabe muy bien el motivo, en otros casos lo tiene clarísimo, pero la cuestión es que estamos internando hacer alguna tarea y no conseguimos centrarnos en ella. Por cualquier motivo, en cualquier momento, empezamos a hacer otra cosa sin darnos cuenta. Muchas veces ni siquiera sabemos por qué no estamos concentrados… sencillamente nos hemos puesto a trabajar como siempre, pero no conseguimos avanzar en nuestros objetivos.