Motivación en el ámbito colaborativo, cómo motivar a los demás

Hoy he querido hablar sobre la motivación personal y he querido hacerlo enfocándolo más bien a cómo debemos actuar si queremos motivar al resto de nuestro equipo, no solamente a nosotros mismos, y más tratándose de ámbitos colaborativos dónde la remuneración no es lo más significativo.

Motivación

Motivación personal

En cualquier proyecto, sea colaborativo, personal o profesional, la motivación personal debería venir implícita. No tiene sentido estar implicados en un proyecto en el que no estemos motivados por algún motivo, si no tenemos ganas de hacer algo es mejor buscar las alternativas necesarias para no hacerlo.

Las motivaciones pueden venir desde muchos lados, a nivel de satisfacción personal, de aprendizaje, de remuneración, de sociabilización… pero siempre, en todo caso, deberíamos tener motivos suficientes para hacer las cosas, si no es así no tiene sentido hacerlas.

Motivar a los demás

Motivar a los demás no es fácil, nadie ha dicho que lo fuera, pero sí que es importante hacerlo. En cualquier equipo de trabajo hay buenos momentos, pero también momentos en qué el ánimo no está del todo bien y debemos conseguir motivar a los demás para que todo siga adelante de la mejor forma posible.

]]Hay personas que tienen la predisposición a motivar a los demás, en cuanto acabas de hablar con ellas te das cuenta que tu visión ha cambiado y te sientes mucho más motivado**. Debemos conseguir aprender de estas personas para transmitir nosotros también esa sensación de motivación a los demás.

Aunque evidentemente no es muy fácil explicar las formas de motivar, sí me dejaría dejar claras algunas cosas:

  • Sé positivo, si no eres positivo nunca motivarás a nadie.
  • Busca incentivos, tanto dinerarios como no dinerarios.
  • Aporta todo lo que puedas, el resto también aportará.
  • Busca los motivos.

Como dice Alfonso Alcántara (@Yoriento), Motivación no es tener ánimo, motivación es tener motivos

Así no vas a motivarme

Hay muchas formas de motivar, muchísimas, y seguro que dependiendo de la persona le servirán mucho más unas que otras. Pero lo que sí tengo claro es que hay muchas formas que no sirven para motivar (o como mínimo, a mi no me motivan).

  • Diciendo que debo motivarme: estás diciendo que tengo una falta de motivación (cuando quizá no es así), sin aportarme ningún tipo de motivación ni incentivo.
  • Haciendo reuniones motivadoras: olvídate de las reuniones pidiendo motivación, mejor salimos a tomar algo juntos y nos pasamos un par de horas charlando de cualquier cosa.
  • Hablando mucho y haciendo poco: a todos nos gusta hablar de proyectos, pero si no nos ponemos manos a la obra, la motivación inicial nos fallará y llegará un momento que ya no nos importará dicho proyecto.
  • Diciendo que lo que he hecho no está bien: le he dedicado un tiempo, así que más que decirme “esto no está bien“, dime “esto podrías mejorarlo así para la próxima, ¿cómo lo ves?“.

Las formas con las que dicen, enfocan y comentan las cosas son, muchas veces, más importantes que el propio contenido del mensaje. Tenlo en cuenta cuando quieras motivar a alguien.

¿Nos motivamos entre todos?

A veces es difícil motivar a los demás cuando pensamos que ni nosotros mismos estamos motivados, pero la verdad es que con un poco de ganas, ilusión y práctica, podemos conseguirlo. En un equipo de trabajo, sea remunerado o no, es importante la implicación de todos sus miembros, y para conseguirlo a largo plazo no hay otra forma que la motivación personal, las ganas de hacer las cosas y hacerlas bien.

En el fondo, cuando motivamos a los demás, nos estamos motivando a nosotros mismos. ¿Nos motivamos entre todos? Si quieres dejar un comentario, estoy seguro que me motivarás a seguir escribiendo. ¿Cómo puedo motivarte yo a ti?

Imagen | greyerbaby

Publicado en Gestión de personas y etiquetado .