Cómo tomar decisiones de forma fácil y rápida

Llevo más de 10 años con mi blog... y las cosas cambian mucho. El contenido de este artículo no siempre representa mi opinión actual sobre el tema.

En tu día a día seguro que tomas mil y una decisiones. La mayoría de ellas son insignificantes, pero de vez en cuando te encuentras delante de una decisión que consideras importante. ¿Y cómo decides? Algunas veces, más por intuición que por reflexión. En muchas otras ocasiones, no acabas decidiendo debido a la cantidad de opciones que se te presentan y que no sabes cómo escoger.

En este artículo me gustaría enseñarte una muy buena forma de decidir ante cualquier situación, desde las pequeñas decisiones del día a día hasta decisiones que afecten en gran medida a tu futuro personal o profesional. Déjame contarte cómo tomar decisiones de forma fácil y rápida.

El secreto para tomar decisiones adecuadamente

¿Sabes por qué te cuesta tomar decisiones? Porque tomar decisiones siempre es una cosa nueva para ti. Cada decisión que tienes que tomar es un contexto nuevo en el que no sabes las consecuencias de tomar una u otra decisión.

Te voy a contar un secreto: si puedes interiorizar un proceso, siempre el mismo, que te permita decidir entre varias opciones, serás capaz de decidir de forma mucho más fácil y rápida y, en general, tomar decisiones mucho más acertadas.

Con un buen proceso de toma de decisiones serás capaz de decidir de forma mucho más fácil y rápida Clic para tuitear

El contexto en el que te moverás puede ser distinto para cada decisión, pero si tienes incorporado un proceso fijo en tu vida para tomar dichas decisiones todo será mucho más fácil.

Tomar decisiones para escoger el camino correcto

Conocerte bien a ti mismo te ayudará mucho

Estás delante de una decisión que tienes que tomar y quieres elegir la mejor opción. ¿Quién no quiere elegir la mejor opción? Para poder escoger bien, hay algo que tienes que tener claro: ¿qué significa para ti mejor opción?

Conocerte bien a ti mismo te ayudará muchísimo a tomar cualquier tipo de decisiones, ya que eso te permitirá analizar bien las distintas opciones que tienes por delante y, no solamente eso, sino analizar bien cómo afectará cada una de las opciones en tu vida.

Cuanto más te conozcas y más sepas cuáles son tus necesidades, más fácil te será escoger y tomar decisiones.

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Definición del proceso: cómo tomar decisiones de forma fácil y rápida

Primer paso: ¿qué decisión tengo que tomar?

El primer paso es, sin ningún tipo de duda, tener clara qué decisión tienes que tomar. ¿Tienes que decidir si entrar o no a trabajar en una empresa? ¿Tienes que escoger entre varios trabajos? ¿Tienes que escoger la carrera que estudiarás el año que viene en la universidad? ¿O tienes que decidir qué ropa ponerte?

Sea lo que sea, define exactamente cuál es el objetivo de este proceso, qué vas a querer decidir para, a continuación, tener claras todas las opciones que tienes.

Segundo paso: tener claras todas las opciones

El segundo paso para poder tomar una decisión es tener claras todas las opciones que tienes disponibles. Dado el problema o la pregunta o el camino que tienes que escoger… ¿qué opciones tienes para escoger?

Por lo tanto, el segundo paso es hacer un listado con todas las opciones que tienes disponibles. Haz un listado lo más largo posible, con todas las opciones que se te ocurran, aunque te parezcan inverosímiles a primer vistazo. Ahora no es momento de valorar las opciones, déjalo para más adelante.

A veces tenemos que decidir qué camino queremos para nuestras vidas

Tercer paso: infórmate, una a una, de todas las opciones

En el siguiente paso tienes que informarte de cada una de las opciones. Limita el tiempo que dedicarás a cada una de ellas. Pueden ser unos pocos segundos, algunos minutos o unas pocas horas según la dificultad de la decisión que estés tomando, pero ponte un límite: eso te ayudará a centrarte en lo importante.

Para cada una de las opciones que has apuntado, escribe la información que te parezca relevante: cosas que pienses, cosas que encuentres buscando, etc. Intenta apuntar solamente las cosas que para ti sean importantes, pero no dejes de apuntar cosas que puedan ayudarte a tomar la decisión final.

Antes de decidir haz un listado con todas las opciones posibles y recopila información de cada una de ellas Clic para tuitear

Cuidado: informarse no significa comparar las distintas opciones. En este punto estamos recopilando información sobre cada una de las opciones pero no estamos intentando comparar entre ellas o decidir cuál es mejor.

Cuarto paso: fijar día y hora para decidir

Si es una decisión significativa para tu vida, sabes que te costará decidir. La mejor forma de no alargar indefinidamente la decisión es tener un día y hora límite para decidir.

Si no tienes un momento límite para tomar tu decisión, pueden pasar dos cosas, ninguna de ellas buena. La primera, que alargues la toma de decisión hasta que un factor externo te obligue a tomarla: cuando ya no quede más tiempo, tendrás que tomar la decisión sí o sí sin el tiempo de reflexión adecuado. La segunda, que nunca acabes tomando la decisión, y dejes pasar la oportunidad de hacer algo que puede ser importante.

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Quinto paso: valorar todas las opciones mediante la técnica del 10, 10, 10

El método 10, 10, 10 fue desarrollado por Suzy Welch en el libro 10 minutos, 10 meses, 10 años. Los números son totalmente arbitrarios, pero es una forma de que puedas tener en cuenta cómo estarás y cómo te sentirás a corto, medio y largo plazo.

Antes de seguir adelante, algo importantísimo que tienes que tener en cuenta es que el método en ningún momento te dice qué debes priorizar (corto, medio o largo plazo), sino que la idea es tener todas las opciones en cuenta para decidir mejor: serás tu mismo quién decida a qué darle más importancia.

La idea del método es muy sencilla: coge la primera de las opciones que puedes tomar y responde a estas tres preguntas:

  • ¿Cómo te sentirás y cómo estarás dentro de diez minutos si decides tirar adelante con esa opción?
  • ¿Cómo te sentirás y cómo estarás dentro de diez meses si decides tirar adelante con esa opción?
  • ¿Cómo te sentirás y cómo estarás dentro de diez años si decides tirar adelante con esa opción?

Repite el mismo proceso con cada una de las opciones y verás que, tras este proceso, te será muy fácil descartar la mayoría de las opciones.

¿Cómo te sentirás y cómo estarás dentro de diez minutos, diez meses o diez años si tomas esta decisión? Clic para tuitear

Ten en cuenta que, a la hora de responder a las tres preguntas, puede ser que alguna de ellas no tenga mucho sentido. Para llevarlo al absurdo: decidir qué ropa te pondrás hoy puede tener una implicación a como te sientas dentro de diez minutos, pero difícilmente afectará a como te sientas dentro de diez meses o diez años.

Aunque no estés 100% seguro tienes que tomar una decisión

Sexto paso: tomar la decisión

Una vez hayas valorado todas las opciones mediante el método del 10, 10, 10 de Suzy Welch, no tiene mucho sentido seguir alargando la toma de la decisión. Ha llegado el momento de decidirse por una u otra opción.

Si has hecho el proceso entero que te he contado hasta este punto, el proceso de decisión será mucho más fácil de lo que hubieras pensado. En cualquier caso, las decisiones importantes siempre cuestan de tomar, pero tener un proceso fijado al que recurras siempre te simplificará la toma de decisiones.

Con este proceso podrás valorar todas las opciones de la forma adecuada para decidir una de ellas, la que más se ajuste a tu forma de ser y de vivir. Si siempre lo haces así, verás como coger esta rutina te ayudará a aplicar la mayoría de decisiones.

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Después de tomar la decisión: no te arrepientas

Has valorado todas las opciones que tenías, has comparado entre ellas y has tomado una decisión. Déjame decírtelo bien claro: has tomado la mejor decisión que podías tomar.

A partir de ahí, no te arrepientas. Quizá pasados unos días, meses o incluso años tendrás más información y, por lo tanto, con la nueva información quizá habrías tomado una decisión distinta. Sin embargo, en el momento de tomar la decisión esa información no la tenías, y tomaste la mejor decisión que podías tomar con la información que tenías en ese momento.

Una vez tomada una decisión, no te arrepientas: has tomado la mejor decisión posible. ¡De verdad! Clic para tuitear

No todas las decisiones que tomes te traerán por los mejores caminos. Lo que tienes que tener claro es que el camino de la indecisión, de quedarte ahí donde estás sin tomar una decisión clara, no te ayudará. Por lo tanto, una vez tomada la decisión, no te arrepientas: has tomado la mejor decisión posible. ¡De verdad!

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Jordi Sánchez

Soy Jordi Sánchez, y ayudo a freelance saturados a organizar, sistematizar, automatizar y delegar en su negocio digital. Tras 10 años de experiencia con mi empresa de contenidos digitales, gestionando +20 trabajadores, ayudo a freelance a dejar de ser soloemprendedores para convertirse en dueños de su negocio para que puedan centrarse donde realmente aportan valor y vivir una vida más tranquila. Formar equipo en mi empresa cambió tanto mi vida, que decidí ayudar a cambiar la vida de otros emprendedores :)

7 comentarios en «Cómo tomar decisiones de forma fácil y rápida»

  1. Hola Jordi:
    Opino que una de las cosas que más dificultan el proceso de toma de decisiones es, precisamente, lo que apuntas como paso previo a todo lo demás: «Conócete a ti mismo». Vivimos en un mundo tan volcado en lo urgente, lo inmediato y el cortoplacismo, que la mayoría de la gente no tiene nada claros sus objetivos vitales. No hablo de planificar hasta el último minuto de nuestras acciones, sino de tener un mínimo de perspectiva sobre las facetas más importantes de la vida, algo que solemos dejar bastante de lado.
    Otro obstáculo es el que indicas en el paso tres, el exceso de información que, a veces, requerimos para fundamentar cada una de las opciones disponibles. Eso ralentiza el proceso de toma de decisiones, ya que obliga a considerar una ingente cantidad de datos.
    Me ha parecido muy interesante la aproximación del 10, 10, 10 que comentas. Así se tienen en consideración las posibles consecuencias de nuestra decisión a lo largo de distintos intervalos temporales. Trataré de recordarlo la próxima vez que me enfrente a una decisión importante.
    Un saludo

    Responder
  2. Interesante el proceso de toma de decisiones individual que propones. Me recuerda mucho a algunos aspectos de la planificación natural de proyectos de GTD, aunque en distinto orden: identificar qué decisión tengo que tomar (resultado), valorar todas las opciones (visión), tener claras las opciones (generación de ideas)… Lo único que no me convence es eso de ponerte día y hora para decidir.
    Entiendo la intención de ponerse una fecha tope. Ahora bien, obligarnos a tomar una decisión nos ayuda a dar el primer paso, es cierto, pero de ningún modo nos asegura que estamos tomando la mejor decisión. La intuición ayuda –si es que la hemos alimentado adecuadamente, algo que no se puede decir siempre–, y al final terminamos eligiendo una opción aceptable –no siempre la mejor–, lo que a veces puede ser suficiente. Pero en muchas ocasiones, forzarnos a elegir cuando no estamos preparados nos hace tomar malas decisiones.
    Cuando una toma de decisión se me resiste, más que ponerme una fecha arbitraria para tomarla, soy partidario de hacerme dos preguntas: «¿de verdad debo tomar esta decisión?», y si es una decisión que hay que tomar, aquí y ahora, entonces «¿qué es lo que me falta para poder tomar la decisión?», y actuar en consecuencia. Eso, en mi experiencia, es mucho más efectivo y, desde luego, mucho más honesto con nuestro propósito y valores personales.

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    • Totalmente de acuerdo Jerónimo, es muy importante plantearse si de verdad debemos tomar la decisión y, en caso afirmativo, ver qué es lo que nos falta para tomar la decisión. El problema que acostumbro a ver es que si no hay fecha límite, no se encuentra el momento de realizar esas preguntas.

      Responder
      • Las preguntas deben hacerse cuando sientes que estás retrasando una decisión. Si aún así no te las haces, existe una clara falta de compromiso o motivación, y no creo que ponerte una fecha ayude más.

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