Desde el pasado mes de diciembre soy director editorial de Difoosion, red de blogs que ahora mismo publica cuatro blogs: Xombit, Andro4all, Applesencia y Xombit Games (puedes ver los nuevos que iremos publicando en la página de nuestros blogs. Una de las tareas de la dirección editorial, en nuestro caso, es la gestión del equipo, que ya consta de más de cuarenta personas.
Desde el primer momento en Difoosion, cuando empecé en junio del 2011 como editor en Applesencia, el contacto con el resto de editores fue uno de los puntos fuertes de trabajar en una red como esta. La experiencia como coordinador a partir de septiembre me permitió descubrir como de difícil puede ser gestionar un equipo de tan solo diez personas, pero también lo motivador que es poder tratar con todos ellos, ver los puntos en común, sacar un proyecto adelante juntos y conseguir que cada uno esté motivado a su forma para aumentar su satisfacción personal y aportar lo máximo al blog.
Todo esto se ha visto ampliado desde el pasado diciembre, como era previsible, momento a partir del cual he empezado a tratar con un equipo mucho mayor. Sin tener experiencia previa en el campo de recursos humanos, puedo ahora afirmar que la gestión de personas es un campo difícil: tratar de forma habitual con el equipo de más de cuarenta personas de Difoosion no es fácil, cada uno tiene sus necesidades, sus motivaciones diferentes, una forma de hacer las cosas… y todos ellos tienen que encajar en el equipo para poder funiconar en conjunto.
Evidentemente, cada blog tiene sus coordinadores que trabajan directamente con el equipo de su blog de forma mucho más próxima, pero como Director editorial me encanta poder tratar con todo el equipo que tenemos actualmente, saber como están en nuestra empresa y comprobar qué estamos haciendo bien y cuales son las cosas que no están tan bien para gestionar una mejora contínua.
Es un tema que día tras día me gusta más, así que seguramente poco a poco iré investigando y entrando en este apasionante mundo de las personas y la empresa. Ahora no estoy muy activo con el blog, pero estoy seguro que algún día volveré a hablar sobre este tema.
Al contrario, tras casi un año estudiando el Cicle Formatiu de Grau Superior en Realització d’Audiovisuals i Espectacles (itinerari professional de Multimèdia Interactiva), viendo el nivel que se imparte, tengo que decir que mi sensación es que acabaré dichos estudios con un título oficial que, sí, me dará más posibilidades para entrar en el mundo laboral, pero los conocimientos adquiridos a lo largo de los dos años de duración de dicha formación profesional no habrán dado todos los frutos que yo desearía.
Tengo que decir que he llegado a estudiar dicho ciclo con una formación previa tras mi experiencia en Ràdio Televisió Cardedeu durante casi tres años. Sin embargo, el aprovechamiento del curso no parece ser suficientemente bueno, y creo que es una sensación bastante generalizada en mi grupo. Por una parte, los temas que se dan del plan de estudios acostumbran a estudiarse de forma bastante superficial, sin profundizar en aspectos técnicos que pueden ser de importancia para un Técnico en Realización de Audiovisuales. Por otra parte, y con el plan de estudios en las manos, en algunos casos no se sigue el temario fijado.
Seguimiento del plan de estudios
CFGS Realització d’Audiovisuals i Espectacles (perfil professional Multimèdia Interactiva)
Hacía tiempo que buscaba el plan de estudios del Cicle Formatiu de Grau Superior en Realització d’Audiovisuals i Espectacles (perfil professional Multimèdia Interactiva, y el otro día lo pude encontrar en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, DOGC núm. 3986 de 13 d’octubre de 2003, ENS/409/2003. Aunque ya había leído con anterioridad, por encima, el plan de estudios del ciclo clásico (sin perfil multimedia), leer en profundidad el de mi especialización me ha llevado a corroborar algo que hacía tiempo que iba pensando: el profesorado (al menos, en la Escola de Mitjans Audiovisuals) no sigue, en general, las directrices trazadas en 2003 por la Generalitat de Catalunya.
No quiero entrar a discutir la calidad de la enseñanza en dicha escuela, ya que es un tema muy relativo y no quiero generalizar, pero sí que me parece ilógico que, en mayo de 2011, a poco más de un mes de acabar el curso, no se hayan dado buena parte de los contenidos correspondientes a muchas asignaturas, o muchos de ellos se hayan tratado de forma totalmente superficial, sin profundizar en temas directamente relacionadas con el ciclo formativo (sea realización, sea multimedia).
Quizá algún día pase a analizar las disparidades más significativas entre plan de estudios y el contenido dado en mis clases, pero no sé si eso es de especial interés fuera de EMAV.
Conocimiento de programas especializados
Por otra parte, en nuestro campo profesional es de vital importancia el conocimiento y el dominio de programas informáticos especializados, ya sea de grafismo digital, animación 3D, montaje de vídeo o postproducción de àudio y vídeo, entre otros. Siguiendo el plan de estudios fijado por la Generalitat, la escuela tiene asignadas unas horas para dedicar a dichas asignaturas, un tiempo bastante limitado para aprender mínimamente a utilizar alguno de los programas tratados. Realmente, esto es un problema, ya que no profundizar en los programas que quizá tengamos que utilizar en nuestra vida profesional nos implicará una mayor dificultad para acceder al mundo laboral.
Diversidad, educación inclusiva
La educación inclusiva es un tema recurrente, pero de vital importancia tener bien claro: un profesor debería hacer lo posible para llegar a todos sus alumnos, por mucha diversidad que tenga en su clase. Comprendo perfectamente la dificultad de llevar a la práctica dicha afirmación, y a veces es casi imposible conseguirlo, pero el simple hecho de intentarlo dice mucho de la persona. En mi caso, veo bastante claro qué profesores intentan hacer las clases dinámicas para qué (aunque algunos ya tengan los conocimientos) puedan aprovechar sustencialmente la clase y sacar provecho de ejemplos o clases prácticas, o los profesores que se dedican sencillamente a dar el temario que llevan quince o veinte años dando, sin intentar adaptarse a las circunstancias de los alumnos que tienen delante.
La educación inclusiva es exactamente lo que dicen dichas palabras: incluir a la diversidad de alumnos para que, con circunstancias totalmente distintas (edad, conocimiento o experiencia previo, capacidad de trabajo…), puedan aprovechar al límite de sus posibilidades los temarios dados en clase. Y eso, por desgracia, muchos profesores no lo entienden: lo único que pretenden es que «un 95% de la clase apruebe«, supongo para quitárselos de encima y el siguiente año tener alumnos distintos. Eso si, lo que aprendan los alumnos que pasen por sus clases da igual, para ellos lo importante es dar un nivel adecuado para que aprueben todos.
Obligatoriedad de asistir a clase
Por otra parte, la obligatoriedad de asistir a clase en los ciclos formativos y, teóricamente, también en la universidad (en los carreras adaptadas al nuevo plan de estudios del Espacio Europeo de Educación Superior, provoca unos niveles de improductividad demasiado elevados. El hecho de tener que asistir a una clase de forma obligatoria, aún sabiendo que no la vas a aprovechar, implica que irás a perder el tiempo, sin ánimos de aprender. Si, por lo contrario, la asistencia fuera opcional, los alumnos irían a las clases que realmente aprovecharan, las que les proporcionasen un valor adicional. Si lo que haces en dos horas de clase puedes hacerlo en casa en veinte minutos, estás perdiendo cien minutos de tu vida sentado en una silla incómoda. Eso no es, ni mucho menos, ser productivo.
Y si eso no se puede cambiar (que no sería difícil, pero parece que no desean hacerlo), por favor, déjenme aprovechar las clases. Denme temario, trabajo, ejercicios, teoria y práctica, para que la asistencia a clase sea provechosa, para que no dedique varias horas al día a hacer poco más que nada. Y, aún pidiendo menos, que ya me parece triste: si no molesto, déjenme hacer en clase cosas más provechosas, aunque no sean relacionadas directamente con la asignatura.* ¿Tan difícil es?*
Ciclos formativos vs. Universidad
Como ya he contado más de una vez en el blog (por ejemplo, en mi artículo Reflexiones sobre la educación en audiovisuales en Catalunya), antes de acceder al ciclo formativo de realización, ya había empezado a estudiar Enginyeria Superior en Telecomunicacions (ETSETB, UPC, carrera que sigo cursando por las tardes. Por mi parte, es inevitable comparar ambos estudios, y es en ese momento en que me doy cuenta la disparidad de niveles de exigencia. Por una parte, la llegada a la universidad tras los estudios de Bachillerato es bastante dura: el nivel de exigencia es muchísimo mayor, los conocimientos previos presupuestos son muy altos y no siempre se han dado anteriormente, así que la adpatación a los nuevos estudios, como mínimo en mi caso, es bastante difícil.
En cambio, la llegada al ciclo formativo es realmente distinta. El nivel de exigencia es mucho más parecido al de la educación secundaria que al del propio Bachillerato. El aprovechamiento de las clases es mucho más bajo, y las horas de dedicación fuera de clase también, casi nulas.
Mi opinión es muy clara, y espero que razonable: un técnico superior que estudia cualquier ciclo formativo debería tener un nivel, aunque no igual, equiparable al de la universidad. Es evidente que la formación profesional no tiene (ni debe tener) el mismo nivel que el que se da en la universidad, pero tanta disparidad me hace plantear si realmente la gente que estudia ciclos formativos está preparada para entrar en el mundo laboral.
Por otra parte, la organización educativa de la universidad tampoco te prepara realmente para la entrada en el mundo laboral, por lo que mi impresión es clara: aunque no puedo generalizar, creo que en Catalunya (y supongo que en España), la preparación enfocada al mundo laboral es bastante baja. Estudiar sirve para adquirir unos conocimientos, pero en muchos casos no son directamente aplicables en el mundo laboral, cosa que provoca que las empreas tengan que contratar gente bastante preparada, pero no preparada para lo que ellos necesitan.
Y si quiero estudiar… ¿que hago?
¡Eso también me lo pregunto yo! Según mi opinión, depende de donde quieras llegar, de tu campo profesional y de lo que te gustaría acabar trabajando. En algunas profesiones o sitios de trabajo, es de vital importancia disponer de títulos educativos oficiales, ya sea el de técnico o técnico superior, ya sea el de graduado universitario. Si es así, yo no lo dudaría: intenta llegar dónde quieras llegar pasando por la educación reglada, consiguiendo el título que necesites. Sin embargo, lo mejor que puedes hacer es aprovechar los años que estés estudiando para hacer otras cosas, especializándote por tu cuenta trabajando o colaborando en proyectos que, además de interesarte, puedan servirte en tu vida laboral, ya sea con experiencia, conocimientos o currículum.
Si el puesto de trabajo al que te gustaría llegar no exige un título oficial, o sabes que en general no se pide, quizá lo mejor que puedas hacer es especializarte en las competencias que se pidan, con cursos dedicados y experiencia demostrable. Cualquier empresa, cuando quiere contratar a un nuevo trabajador, se fijará especialmente en las competencias de los aspirantes, en lo que dicen saber hacer y en como lo harán junto a su grupo de trabajo.
Eso no quiere decir, en ningún caso, que las empresas no valoren la formación profesional o universitaria, pero aunque tengo poca experiencia en el mundo laboral, mi sensación es que lo importante es tener una formación personal enfocada a las competencias esenciales que se requieren para su puesto de trabajo: el título puede tenerlo todo el mundo, si así lo desea, pero la experiencia y conocimientos adicionales son fundamentales para marcar la diferencia con el resto de aspirantes.
Como ya he explicado en más de una ocasión, estoy estudiando Ingeniería en Telecomunicaciones y Realización de Audiovisuales, simultaneando ambos estudios. El motivo que me hizo decidirme a hacer ambos estudios lo expliqué en mi artículo La educación de audiovisuales en Catalunya que publiqué el otro día, pero puede resumirse en una frase: los distintos estudios que se ofrecen relacionados con audiovisuales no abarcan por si solos todos los ámbitos que me interesan (técnico, creativo, práctico…) y mi única opción fue complementarlos.
Sin embargo, uno de mis objetivos a corto o medio plazo es emprender, sacar adelante mi propia empresa relacionada, de alguna forma, con los audiovisuales. Ideas en ese aspecto tengo muchas, alguna más interesante que otra, y me gustaría poderlas desarrollar cuanto antes, sacarlas adelante y estudiarlas para comprobar su viabilidad, su posible futuro como empresa. Siempre me ha gustado el mundo de la empresa, incluso me planteé estudiar algo relacionado en la universidad, y, la verdad, estudiar no es lo que más me gusta, prefiero dedicar mis horas a trabajar.
Es en ese instante donde me planteo qué hacer con mi vida, como seguir adelante y qué debo priorizar para poder cumplir mis sueños: la universidad me gusta, me da un conocimiento técnico bastante amplio sobre las telecomunicaciones y, dentro de poco, más concretamente sobre el mundo audiovisual; el ciclo formativo me interesa, me da una visión mucho más práctica de la realización de productos audiovisuales; pero el emprendimiento en audiovisuales es mi objetivo profesional, en cierta forma necesito hacer más cosas que el simple hecho de estudiar, y necesito hacerlas a mi manera.
Aunque sigo pensando que la finalización de mis estudios debe ser mi prioridad, el hecho de no aprovechar realmente las clases provoca que mi cabeza empiece cada vez más a dar vueltas a nuevos proyectos, a planificar la forma de implementarlos. Y cada vez tengo más ganas de hacerlos realidad. Simultanear tantas cosas no sé si va a ser posible, pero sin duda más temprano que tarde voy a emprender nuevos proyectos en mi vida profesional.
De pequeño tenía bastante claro que quería estudiar Ingeniería Informática para dedicarme al mundillo, pero después de mi paso por Ràdio Televisió Cardedeu durante más de tres años mis perspectivas profesionales cambiaron bastante. No conocía el mundo de la televisión, y al conocerlo vi que realmente me gustaba muchísimo y que me gustaría acabar trabajando en algo relacionado con audiovisuales. No tenía claro qué, y quizá sigo sin tenerlo del todo claro, pero era un mundo que me gustaba y en el que creo que me sentiría realizado si pudiera trabajar en él.
Empecé el Bachillerato convencido de que quería centrarme en el mundo audiovisual, pero al gustarme la parte más técnica decidí, como tenía previsto, estudiar el itinerario tecnológico. La enseñanza a lo largo del Bachillerato está enfocada, principalmente, a un objetivo: aprobar la Selectividad. Nada más. Da igual aprender, tener conocimientos de distintos campos que puedan interesarte, aprovechar el tiempo para preparar tu futuro profesional. Lo importante es la Selectividad. En ningún momento se te plantea tu futuro, ni se te dirige específicamente hacía cursos de Formación Profesional de Grado Superior o hacía la Universidad. He aquí el primer error de la educación postobligatoria: enseñar para aprobar un conjunto de exámenes que, en general, no sirven para nada.
La educación en general no es el tema de mi artículo, sino que más bien quería centrarme en la educación de audiovisuales. Una vez acabado el Bachillerato, tienes que decidir hacía donde quieres enfocar tu formación profesional. La decisión está, sobretodo, entre un Ciclo Formativo de Grado Superior (CFGS) o un Grado Universitario adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior (Grado EEES). Anteriormente también había la opción de coger una Ingeniería Técnica o Superior, que no especificaré ya que eso ya no es posible en la actualidad.
Estudios actuales relacionados con el audiovisual en Catalunya
Tenemos básicamente las siguientes opciones:
Grado adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior
Enginyeria de sistemes audiovisuals (UPC, URL, UPF)
Mitjans audiovisuals (UPC)
Ciclo Formativo de Grado Superior
Realització d’Audiovisuals i Espectacles
Realització d’Audiovisuals i Espectacles (perfil Multimèdia Interactiva)
Producció d’Audiovisuals, Ràdio i Espectacles
So
Imatge
Mi elección personal:
En mi caso, al acabar el Bachillerato, todavía no existían muchos grados universitarios adaptados al EEES, cosa que me hizo plantear mi decisión de un CFGS o un estudio universitario no adaptado al espacio europeo. Tras ver el plan de estudios de Comunicació Audiovisual, que veo demasiado teórico y poco práctico, y mucho menos técnico, decidí adentrarme en Enginyeria Superior de Telecomunicaciones en la Universitat Politècnica de Catalunya, por ser una ingeniería que abarca un amplio campo de posibilidades relacionado con las comunicaciones, incluyendo las referentes a imagen y sonido.
Aunque dicha carrera me está gustando, no está realmente enfocada a mi objetivo profesional, mucho más cercano a la televisión o al mundo audiovisual. Mi propósito es adaptar los estudios que estoy cursando actualmente al grado de Enginyeria de sistemes audiovisuals (UPC), sí adaptado al EEES, para dominar mucho más la parte técnica referente a este campo. Sin embargo, hace menos de un año decidí que, si quería llegar a trabajar en una televisión, debería tener un conocimiento mucho más práctico: la universidad te da mucha teoría, importante, pero una práctica totalmente insuficiente (por no decir nula) de cara a nuestro futuro profesional, ya sea en el campo audiovisual, de la electrónica o de las comunicaciones. Ese fue el motivo por apuntarme al CFGS de Realització d’Audiovisuals i Espectacles (perfil Multimèdia Interactiva), donde encontrar una educación mucho más práctica y con objetivos profesionales.
Análisis de la oferta formativa
Viendo la oferta formativa especificada arriba, quizá pueda parecernos amplia y bastante adecuada, pero analizandolo, se ve que no es así. Por un lado, casi todos los grados universitarios adaptados al EEES (a excepción de Comunicació Audiovisual en algunas universidades y de Enginyeria de sistemes audiovisuals en la UPC y la UPF), son impartidos de forma privada por las universidades públicas: Universitat Politècnica de Catalunya, Universitat de Barcelona, Universitat Pompeu Fabra, Universitat de Girona… son universidades públicas que deberían impartir sus estudios, también los de audiovisuales, con precio público, accessible a mucha más gente. ¿No tenemos derecho a tener formación universitaria de audiovisuales de forma pública, sin tener que invertir más de 6.000 o 7.000€ anualmente? Yo creo que deberíamos tenerlo, con posibilidad para que la mayoría de los estudiantes pudieran tener acceso a dicha formación, independientemente de su nivel económico o el de sus familias.
Por otro lado, quizá sí que la oferta de Ciclos Formativos es bastante más amplia, pero también en muchos casos de forma privada. Por poner un ejemplo, los estudios de Realizacón que estoy estudiando en Barcelona solo se imparten de forma pública en dos centros (EMAV i INS La Mercè). El resto, privados. Y esto no es debido, ni mucho menos, al hecho que no haya demanda, sino que año tras año hay centenares de alumnos que quedan fuera de los centros públicos y tienen que acceder a centros privados o cambiar de estudios. Un poco triste, ¿no?
Baja organización de la enseñanza
Otro problema fácilmente detectable en cuanto accedes al sistema educativo es la baja organización de la enseñanza y la disparidad de nivel según los distintos estudios y centros educativos. Aunque sólo pueda hablar según mi experiencia, el cambio de nivel al acceder a la universidad respecto al Bachillerato es realmente espectacular. En el Bachillerato no se da, ni mucho menos, el temario necesario (y obligatorio) para tener un buen nivel para acceder a la universidad, donde (como es normal), se dan muchas cosas por supuesto y no se repasa el temario correspondiente a las etapas anteriores de enseñanza. He aquí el primer problema que se da tanto en mi carrera como, obviamente, en el nuevo Grado de Enginyeria Audiovisual adaptado al EEES.
Por otro lado, y según lo que estoy viendo actualmente, el nivel de la educación en los Ciclos Formativos de Grado Superior es totalmente insuficiente, muy dispar al nivel que se da en los estudios universitarios (evidentemente, no debería ser igual, pero sí bastante más parecido). El nivel de exigencia es realmente bajo y, siendo la asistencia obligatoria, el aprovechamiento de las clases acostumbra a ser bastante bajo, en algunas casi nulo. Realmente, sin una experiencia externa a la formación reglada, no creo que salgan buenos profesionales de audiovisuales de nuestro sistema educativo.
¿Creatividad o elementos técnicos?
Viendo la oferta formativa disponible actualmente, me parece excesiva la diferenciación entre la parte creativa y la parte técnica de los estudios de audiovisuales. Por una parte tenemos carreras como Comunicació Audiovisual, bastante teórica, o Realització i Multimèdia, bastante creativa, en contraposición a Enginyeria Audiovisual, donde todo el plan de estudios está enfocado a aprender y comprender la teoría técnica de los procesos utilizados por los profesionales del mundo audiovisual.
Mi opinión es que, sin duda, faltaría alguna oferta donde se mezclaran la parte más creativa y la parte más técnica de dicha formación. Supongo que no me equivoco en pensar que, una televisión o una productora audiovisual no dudaría en contratar a una persona que, por poner un ejemplo, a parte de dominar los programas básicos de montaje de vídeo, también supiera como funcionan internamente, como se hace el procesado del señal de vídeo y de audio, o a parte de dominar la utilización de distintas cámaras profesionales, también sepa exactamente como se hace la digitalización de las imágenes o el procesado posterior de la señal de vídeo. Eso, creo yo, no se enseña en ninguna de las carreras o ciclos formativos disponibles actualmente (según plan de estudios, experiencia personal y experiencia de compañeros de otros centros), sino que es necesaria una complementación de distintos estudios.