Categoría: Hábitos y Sistemas

  • Plan de publicación de nuestro blog, cómo fijarlo

    Empezar un blog es un tema muy motivador, comienzas a tener ganas de escribir y de dedicarte horas y horas para sacarlo adelante. Quieres tener un contenido previo para poder publicar y que la gente ya te lea, quieres llegar a todo el mundo… Pero aquí pueden surgir dos problemas fundamentales.

    Ideas para blogs

    El primero, que no acabes publicando el blog, te cansas antes incluso de tener todo el contenido «que era imprescindible tener antes de tener público«. Sí, pero si nunca llegas a tener este público, será contenido que no habrás aprovechado.

    Así que fíjate un objetivo, en número de artículos mínimos y en fecha de lanzamiento. De esta manera sabrás cuando vas por el buen camino y no perderás el tiempo haciendo artículos que no publicarás. Lo digo por experiencia, este blog tardó unos meses más de lo esperado en salir por este motivo, y ten por seguro que si te pasa a ti también te arrepentirás.

    El segundo problema fundamental es el que suele ser más habitual y que podemos ver en muchos lugares de la blogosfera: publicamos nuestro blog, escribimos durante un tiempo (más bien poco), hasta que llega el día en que siempre hay cosas más importantes que hacer que actualizarlo. Y vas dejándolo atrás, y acabas finalmente sin publicar nada más.

    A mi también me ha pasado. Este blog personal estuvo casi dos años sin actualizarse, dejándolo totalmente abandonado. Al principio me sentía mal por no escribir, luego ya ni me acordaba o si me acordaba lo daba por muerto, hasta que un día decidí volverlo a empezar con ganas y fuerzas, sabiendo que ahora no lo dejaría de lado.

    ¿Y cómo sé que no lo dejaré de lado? ¡Muy fácil! Mi plan de publicación está definido y tengo la voluntad, las ganas y la fuerza para cumplirlo.

    Tiempo y calendario

    ¿Qué es un plan de publicación de un blog? ¿Cómo empiezo?

    Un plan de publicación es un esquema semanal y mensual de los días y horas que publicaremos en nuestro blog. Y no solamente eso, sino una idea básica de cuando dedicaremos nuestro tiempo para mantener el blog.

    A nivel semanal debemos fijarnos especialmente tres cosas que hacer: en primer lugar, qué días y a qué horas redactaremos nuestros artículos. En segundo lugar, cuando dedicaremos tiempo a promocionar nuestros artículos en redes sociales, buscando la mejor forma para optimizar los resultados. En tercer lugar, cuando responderemos los comentarios de nuestros visitantes: quizás al principio no tendremos muchos, pero es importante que ya lo tengamos decidido para tenerlo contemplado en nuestro calendario semanal.

    A nivel mensual deberíamos dedicar unas horas para ir un poco más allá. A partir de los primeros meses desde la creación de nuestro blog deberemos ir analizando estadísticas de visitas, qué páginas tienen más éxito y cuáles no tanto, cómo podemos mejorar en general nuestro blog, etc.

    Además, poco a poco se nos irán ocurriendo cosas para mejorar el blog, o nos las comentarán nuestros visitantes, y seguramente serán temas que no podremos afrontar durante nuestro día a día a lo largo de la semana. Por lo tanto, apuntamos todas y cada una de las ideas, y cuando lleguen las horas mensuales que hemos decidido dedicar a esto, priorizaremos las que veamos que pueden tener un mejor y mayor impacto en nuestro blog.

    En breve hablaré sobre algunas técnicas para cumplir con el plan de publicación de nuestro blog, así que si tienes ideas y comentarios a añadir no dudes en decirlo.

    Imágenes | owenwbrown y Laura Agustí

  • No te estreses: mantener la calma, la clave del éxito en momentos difíciles

    Hace un tiempo publiqué un artículo con mi experiencia en Televisió Cardedeu sobre la importancia de preparar bien lo que tenemos que hacer. En otra ocasión tuvimos algunos problemas más y se me ocurrió hablar sobre la necesidad de tranquilidad en momentos difíciles, algo imprescindible si queremos enfocar bien las cosas que debemos hacer.
    Cuando tenemos problemas, las cosas no nos salen como esperábamos o debemos entregar un trabajo y creemos que no tenemos suficiente tiempo para hacerla, es imprescindible mantener la calma. Mucha gente no lo sabe hacer y, por mucho que pueda intentarlo, acaba desfalleciendo en el intento.
    ¿Por qué? ¿Cómo podemos hacerlo para solucionarlo?
    Estrés

    No te estreses

    Es el primer paso, siempre. Podemos tener mucho trabajo, muchos problemas, muchas cosas por hacer… pero si nos estresamos, no haremos ni la mitad de lo que podríamos hacer. Así que el primer paso en cualquier situación fuera de lo habitual es no estresarse. Hay muchas técnicas para hacerlo, a algunos cuesta más ya otros menos, pero es imprescindible aprender a no estresarse.
    ¿Eres una persona que se estresa fácilmente y no sabe cómo salir de este tipo de situaciones? El primer paso: cree en ti mismo, cree que puedes conseguirlo. En el momento que pienses cosas como «es imposible no estresarse con tanto trabajo» o «todos estos problemas no los podré solucionar con el tiempo que tengo» estarás perdido en tu estrés y difícilmente conseguirás desenvolverte. Primero cree-te, después hazlo.
    Puedes leer este artículo sobre respiración consciente, es una primera opción fundamental para controlar tu cuerpo.
    Estrés hasta romperse

    Mantener la calma, la clave del éxito en momentos difíciles

    Relájate, respira hondo, y vacía la mente para pensar con claridad. Estos tres elementos son quizás los más importantes a la hora de mantener la calma cuando las cosas no van del todo bien o tenemos una carga de trabajo más allá de la que podemos dominar.
    Muchas veces cuando estamos en estas situaciones intentamos darlo todo, hacer todo lo posible para solucionar lo que esté pasando, para terminar todo el trabajo que tenemos encima, para planificar como terminarlo todo. Aún así, a veces deberíamos plantearnos que es mejor hacer una pausa, parar, relajarnos y respirar hondo para poder pensar con claridad: en el momento que nos volvemos a poner seguro que lo veremos todo con otros ojos y no será tan difícil ni complicado como lo vemos antes.
    La clave del éxito en los momentos difíciles es mantener la calma, sin duda, pero ¿cómo lo haces tú para conseguirlo? ¿Cómo te relajas en los momentos en que nada sale bien y todo parece estar destinado al fracaso? Espero tus comentarios para saberlo.
    Imágenes | hotblack y imelenchon

  • Cómo estudiar adecuadamente: los hábitos son imprescindibles

    Estudiar

    Ya hace unos días que todos o casi todos hemos empezado la universidad y este verano leí el artículo de Susan Urban (top10de.com) sobre los diez mejores consejos para estudiar adecuadamente. Como ya sabemos que es importante estudiar no solo en época de exámenes, creo que es un buen momento para comentarlos. No quiero analizarlos uno a uno, ya que para eso ya tenéis su blog, pero sí me gustaría adentrarme en tres consejos personales que creo que son los más significativos para estudiar.

    Fíjate un horario, un lugar y unos objetivos

    Las rutinas nos ayudan a aprovechar nuestro potencial de la mejor forma posible.

    Fíjate un horario de estudio que cumplas todos los días. No es necesario que sean cuatro o seis horas diarias, ni mucho menos, pero es imprescindible que tengas tu hora o dos horas diarias estudiar. Cada día dos horas, a poder ser cada día a la misma hora.

    Fíjate un lugar de estudio, un sitio tranquilo dónde solamente tu decidas como quieres estudiar. Estudia en silencio o ponte música tranquila si lo deseas, pero que nada te distraiga del objetivo: aprender los contenidos estudiados en clase. Sé organizado y ten todo lo necesario a mano, si tienes que levantarte es probable que pierdas buena parte de la concentración.

    Fíjate unos objetivos, por supuesto. Cuando estamos estudiando normalmente no podemos conseguir sacar muy buenas notas en todas las asignaturas que estemos cursando. Nuestro tiempo es limitado y, como digo siempre, es importante saber priorizarlo. En este caso, es importante tener claro qué asignaturas nos cuestan más, con cuales podemos destacar con poco esfuerzo y en cuales necesitaremos más tiempo para conseguir resultados parecidos

    Ten claro todo esto antes de ponerte a estudiar, te servirá para aprovechar mucho más tus horas dedicadas a la formación.

    Libros

    Motívate, ponte a prueba

    Como ya sabes, la motivación es la base de nuestra satisfacción personal (hablaré de esto en otro artículo). A veces es difícil motivarte por según qué temas o asignaturas, pero ten presentes tus objetivos a largo plazo y fíjate unas metas mucho más pequeñas para comprobar que puedes ir avanzando poco a poco.

    Antes de ponerte a estudiar, o incluso el día antes, fíjate esas pequeñas metas para tu estudio. Escoge una parte del temario más o menos pequeña o fíjate unos ejercicios concretos que sepas que puedas hacer en unos 45 minutos. Si se te complica por cualquier motivo, es probable que en menos de dos horas puedas cumplirlo, así que podrás estar satisfecho de que has hecho lo que pensabas hacer.

    Y si acabas antes, aprovecha y avanza un poquito en la materia o cambia de asignatura para estar más fresco. Todo lo que avances hoy ya no tendrás que hacerlo mañana. Si estudias cada día entre una y dos horas conseguirás mantener un buen ritmo y no tener que dedicar días enteros cuando lleguen los exámanes.

    Recuerda que en general es bueno estudiar acompañado de vez en cuando, repasar los contenidos con los compañeros nos ayuda a detectar pequeños vacíos que no sabemos correctamente o que podríamos mejorar. Preguntaos cosas entre vosotros para poneros a prueba y seguro que os servirá para mejorar vuestros resultados.

    Conócete a ti mismo

    Todos somos muy distintos, y en el estudio también. Es importante que te conozcas y vayas descubriendo qué te ayuda más para conseguir tus objetivos en tus estudios. Conocer tu estilo de aprendizaje te ayudará a decidir si es mejor leer el texto que debes memorizar, volverlo a escribir o incluso construirte una historia que te permite aprenderlo. Con los ejercicios más de lo mismos: quizá tengas suficiente en pensar como los harías o quizá tu memoria visual te ayudará si los haces dos, tres o diez veces por escrito.

    Antes de empezar a estudiar, revisa lo que tienes en la mente y déjalo apuntado. Si tienes cualquier cosa rondándote por la cabeza mientras estudias, tu capacidad de retención será mucho menor y puede que al día siguiente casi no te acuerdes de nada.

    Como último consejo, come bien y duerme bien. Si te conoces a ti mismo estoy seguro que sabrás que cuando has comido y dormido bien tu rendiimiento aumenta muchísimo. ¡Aprovéchalo!

    Te recomiendo echar un vistazo al artículo de Susan Urban sobre los diez mejores consejos para estudiar adecuadamente, ahí profundiza en algunas cosas que no he tratado en este artículo.

    Imágenes | kakisky, lensfusion

  • Respiración consciente, la clave para el control de nuestro cuerpo y nuestra mente

    Respiración consciente para el control de la mente
    Por muy controlados que seamos, por mucho que conozcamos nuestro cuerpo, a veces es inevitable entrar en momentos de estrés, en momentos en los que no controlamos la situación y nos vemos en el fondo de un pozo. En esos momentos, la respiración consciente puede ayudarnos a controlar nuestro cuerpo y nuestra mente.
    La respiración consciente es algo que va muy vinculado con la consciencia plena, si te interesa el tema puedes leer el artículo enlazado de la Wikipedia.

    ¿Qué es la respiración consciente?

    Una de las cosas que más hacemos en nuestras vidas es respirar, y quizá sea de las cosas de las que menos conscientes somos. La respiración consciente se basa en el hecho de tomar consciencia de este hecho, poner atención a nuestra respiración para devolver nuestra mente a nuestro cuerpo.
    De esta forma conseguimos dejar el ritmo diario donde nuestra mente se centra en muchísimas cosas a la vez para pasar a tener solamente una cosa en la mente: el ritmo y la profundidad de nuestra respiración.

    Cómo nos ayuda la respiración consciente cuando perdemos el control

    En los momentos de estrés, cuando perdemos el control de nosotros mismos y no somos capaces de enfocar nuestra mente en las cosas esenciales, la respiración consciente nos sirve para relajarnos, nos transmite la sensación de calma que necesitamos para conseguir ver las cosas de una forma mucho más clara.
    Mediante la respiración consciente podemos dejar atrás los momentos de descontrol y estrés para centrarnos en nuestra respiración, solamente en eso y nada más, algo que nos permitirá relajarnos y poder completar con éxito lo que tengamos que hacer justo después.

    La respiración consciente te ayudará en cualquier situación

    No solamente cuando pierdes el control es bueno practicar la respiración consciente, ya que puede traerte muchos beneficios si la practicas de forma habitual. Uno de los más evidentes y que pueden ayudarte más es el hecho de mejorar tu concentración: cuanto más practiques la respiración consciente, tu concentración mejorará, ya que serás capaz de centrarte en una sola cosa durante el rato que desees sin ningún tipo de problema.
    Recuerda que tu vida puede mejorar con pequeñas prácticas que no van a llevarte mucho tiempo, así que aunque seas escéptico, yo te recomendaría probarlo. ¡A mi me funciona!
    Imagen | balena87

  • Checklist: cómo hacer una lista de control y cuando aplicarla en tu vida

    La semana pasada os hablaba de la importancia de preparar bien lo que tenemos que hacer y a raíz de este artículo se me acudieron algunos más que iré publicando en las próximas semanas. Uno de estos temas es el siguiente: ¿cómo podemos preparar bien las tareas rutinarias, aquellas que hacemos de forma más o menos habitual?
    En la vida hay muchísimas tareas que se hacen de forma habitual, así que tener un buen sistema para comprobar que vamos a hacerlas bien con el mínimo tiempo es fundamental. Pues bien, creo que tenemos una manera muy básica y práctica, las listas de control, que no siempre aplicamos a nuestras vidas y que nos podrían ayudar a optimizar nuestro tiempo y, aún mejor, a perfeccionar nuestros resultados.

    Las checklists, ¿qué son?

    Una lista de control, o checklist en inglés, es una lista con frases cortas y directas que nos permiten tener claro cuáles son todos los elementos relacionados con una tarea, proyecto u objetivo. De esta manera podemos tener claro si estamos avanzando correctamente hacia nuestra meta (por sencilla o complicada que sea) o si nos estamos dejando algunos elementos en el tintero.

    Cómo hacer una lista de control

    Muy fácil! Con cualquier tarea, proyecto, objetivo … que quieras, puedes hacerla. Sencillamente tenemos que hacer un listado con todo lo relacionado con lo que nos estamos proponiendo hacer. La gracia de las listas de control es que no pueden dejar nada de lado, ya que en el momento que no lo tenemos apuntado pierden toda su eficacia.
    Una vez hecha la lista sólo hay ponernos en modo productivo, desconectarnos del mundo y empezar a trabajar en todos y cada uno de los puntos de la lista. ¿Por qué se llama lista de control o checklist? Porque cuando vamos finalizando cada uno de sus puntos, iremos marcándolo en la lista, dejándolo anotado para comprobar de un vistazo qué hemos hecho y qué nos falta por hacer.

    Reaprovecha y perfecciona tus checklists

    Una de las cosas más importantes de las listas de control es que son reaprovechables, así que es interesante guardarlas para poder volver a utilizar en las sucesivas tareas relacionadas con la que acabamos de hacer. De esta manera podemos hacer de forma mucho más fácil y rápida cualquier tarea rutinaria.
    La segunda cosa más importante es que, gracias al hecho de poderlas reutilizar, podremos irlas mejorando. Cuando tenemos tareas repetitivas en nuestras vidas, cosas que tenemos que hacer sí o sí, lo mejor que podemos hacer es optimizar la relación entre los resultados y el tiempo. Es por este motivo que reaprovechar tus listas e irlas mejorando es funadamental.
    De esta forma, cada vez que realices tus tareas, pregúntate si es la mejor forma de hacerlo, si podrías hacerlo de otra forma más fácil o con mejores resultados y si vale la pena intentarlo. Si realmente es algo mejor, incorpora la novedad en tu lista para que la siguiente vez que tengas que hacerlo todo sea más fácil y con mejores resultados.

    Cuando aplicar las listas de revisión en tu vida

    Todos hemos hecho listas de revisión alguna vez y sabemos que no es nada complicado, lo que quizá nos falta es implantar este hábito en más ocasiones en nuestra vida cotidiana.
    La lista de la compra es una lista de chequeo muy habitual en nuestras vidas y estoy seguro de que, si la usas, mejoras los resultados de tu compra sin olvidarte de comprar nada, y sin comprar más de lo necesario. Pero, si lo haces para la compra, una tarea rutinaria, ¿por qué no hacerlo para tareas más complicadas, proyectos y objetivos que pueden tener un gran impacto en nuestras vidas?
    Te invito a pasar la conversación a los comentarios para hablar sobre en qué ámbitos crees que es más eficaz empezar a aplicar esta metodología de listas de revisión.