En los últimos artículos hemos estado hablando sobre la gestión del tiempo y la gestión personal, que como ya hemos comentado, son dos cosas distintas. En el último artículo hablábamos de implementar nuevos hábitos, y uno de los hábitos que a veces sale es fijar mejor mis prioridades. ¡¡Meeeec!! Un error grave si queremos mejorar nuestra productividad.
Las prioridades, como el tiempo, tampoco se fijan ni se gestionan. No podemos gestionar algo que no depende de nosotros: ¿qué es más prioritario, hacer el artículo que tenemos que entregar la semana que viene, empezar el informe anual para tenerlo al día o hacer esa llamada que tanta pereza te da?
Seguramente si ahora lo piensas bien me dirás alguna de las tres cosas, pero el problema está en qué dejar esas prioridades fijadas no tiene ningún sentido: mañana por la mañana, cuando tengas tiempo, las prioridades habrán cambiado: será más importante la llamada, porque tu jefe te habrá metido prisa, o será más importante llevar al niño al médico, que se ha levantado con fiebre y no sabes muy bien qué tiene.
Las prioridades no se pueden gestionar, simplemente se tienen
Tal y como dice José Miguel Bolívar, las prioridades no se pueden administrar sino que simplemente se tienen. Por muy importante que sea tener al día el informe anual, y por mucha prioridad que quieras darle, si mañana tienes que llevar al médico a tu hijo, ¿qué será más importante en ese momento? Evidentemente, la salud.
[bctt tweet=»Las prioridades no se pueden gestionar: como en el ajedrez, tenemos que decidir después de cada movimiento» via=»no»]
Intentar fijar las prioridades con antelación no sirve, lo mejor es decidir al momento. Por ejemplo, ahora mismo (AHORA) tengo 45 minutos antes de salir de la oficina para ir a comer. ¿Qué hago?
- Miro mi lista de próximas acciones, solamente aquellas que pueda hacer en el momento (¿por qué voy a mirar la lista donde tengo las tareas de casa, si no estoy en casa?)
- Descarto aquellas que no podré hacer en menos de 45 minutos (¿por qué quiero dejar algo a medias, si puedo acabar otra cosa?)
- Leo todas las que quedan y selecciono la que, ahora mismo, en este preciso instante, para mi es más importante, es decir, aquella que tiene más prioridad.
Sí, así es, ahora mismo estoy priorizando, pero por una sencilla razón: porque ahora mismo voy a hacer lo que decida. No por la tarde, no mañana, no la semana que viene o el mes que viene.Priorizo lo que voy a hacer ahora según lo que es más importante para mi AHORA.
Siguiendo con las indicaciones del experto en productividad José Miguel Bolívar:
Abandonar los esquemas mentales basados en importancia, urgencia y prioridad y reemplazarlos por este hábito es uno de los retos que más te va a costar superar cuando comiences a usar GTD pero, posiblemente por eso mismo, uno de los logros que mayor satisfacción te producirá cuando lo hayas alcanzado.
José Miguel Bolívar
¿Gestionas tus prioridades? Las prioridades no pueden fijarse con anterioridad, ya que van cambiando según las circunstancias. En ese sentido, es importante tener claro qué es prioritario para nosotros EN ESTE MISMO INSTANTE, pero no sirve de nada intentar saberlo con anterioridad. Sé que el tema de las prioridades a menudo trae dudas, así que, hoy te invito a comentarme tus dudas, problemas o aportar tus sugerencias en los comentarios. ¿Estás de acuerdo? ¿Tienes alguna duda o aportación? ¡Déjala abajo!


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